Trasfondo

“De todo el arte, la música es la más indefinible y la más expresiva, la más insubstancial y la más inmediata, la más transitoria y la más imperecedera. Transformada a una danza de electrones a través de un cable, su fantasma vive. Cuando KEF regresa a la música a su habitualidad que le corresponde, sus oídos y mente, claman para hacerlo en la manera más natural posible…sin drama, sin exageración, sin artificio”. Raymond Cooke, fundador de KEF
 
 
La compañía fue fundada en 1961 por MBE Raymond Cooke (1925-1995) e inicialmente su sede estuvo en una bodega de Nissan en los locales de Kent Engineering & Foundry (de donde se deriva el nombre de KEF)- una compañía de metal en las orillas del Rio Medway, cerca de Maidstone en Kent. Cooke, un ex Ingeniero Electrónico BBC, fue hábil al experimentar con nuevos materiales y tecnologías con el fin de crear productos con calidad acústica superior que pudieran reproducir tan naturales como la ejecución original. Desde un principio, la pionera inventiva de los altavoces de KEF fue innegable y por varias décadas, los audiófilos alrededor del mundo han reconocido a KEF por sus altavoces innovadores, de gran ejecución.